Historia del Tren de Sóller
El padre del proyecto
Jeroni Estades i Llabrés
El hombre clave en la creación del Ferrocarril de Sóller es, sin duda, Jeroni Estades i Llabrés, cofundador de la Compañía de Navegación Sollerense, parlamentario y sagaz hombre de negocios.

Su visión de futuro le hizo apostar a principios de este siglo por el ferrocarril como medio de transporte entre Sóller y Palma de Mallorca, trayecto que hasta entonces sólo era posible por mar, y por la electricidad como fuente de energía del nuevo tren.

El Ferrocarril de Sóller
Luis Bobio fue el encargado de construir la línea de este particular ferrocarril, cuyas obras comenzaron en 1907, iniciándose de forma simultánea desde ambos extremos de la línea.

Llega la electrificación
El equipo de trabajo que empezó en Palma pudo contar con la ayuda de una pequeña locomotora llamada María Luisa; por su parte, los que partían de Sóller tuvieron que abrirse paso por la Sierra de Alfabía con mulas. Ambas brigadas se encontraron en un punto común en 1911 ante el asombro de los lugareños que no creían posible que ambos grupos se encontraran sin sufrir desviaciones en su trayectoria.

El 16 de abril de 1912, curiosamente el mismo día del hundimiento del Titanic, quedó inaugurada la línea ferroviaria que unía Sóller con la Capital.

La máquina del tiempo
Otra de las fechas clave del Ferrocarril de Sóller fue el 14 de julio de 1929 con la inauguración de la electrificación de la línea, a la que acudieron cientos de personas para dar la bienvenida al convoy inaugural, pudiendo realizarse ya en 1930 los primeros servicios turísticos en viajes que combinaban el tren y el taxi.

Respecto al tren propiamente dicho, viajar en el es como meterse en una máquina del tiempo y regresar a principios de siglo. Su apariencia nos recuerda a los ya clásicos tranvías de San Francisco (EE.UU.) que todos conocemos por el cine y en los que uno puede subirse en marcha.

Tradicionalmente el convoy lo formaban cinco coches y un automotor de origen alemán; los vagones, cuya estructura interior y exterior es de madera, muestran el escudo original de la compañía, y los asientos, según se viaje en primera o segunda clase, son acolchados o de madera.
Primera Clase Segunda Clase
Por ultimo, cabe destacar la estación de Sóller, cuyo edificio es quizás el más antiguo de Europa (data de 1606) y un coche utilitario Renault MT, cuyos neumaticos originales fueron sustituidos por ruedas de hierro, convirtiendose así en un pequeño vehículo ferroviario empleado para la reparación de las vías y utilizado por el inspector de los ferrocarriles para las revisiones rutinarias de la línea.
Estación de Sóller Renault MT El Tren de Sóller hoy. El Tren de Sóller hoy.
Haga click para ampliar las fotografías